La disminución del peso corporal y de la grasa abdominal es esencial en la prevención y tratamiento de la hipertensión arterial y para evitar las complicaciones cardiovasculares.Estimaciones de riesgo, de los datos del estudio Framminghan, recientemente divulgadas, sugirieron que son directamente atribuibles al sobrepeso y obesidad: tres de cada cuatro casos de hipertensión en hombres ( 75 %) y dos de cada tres casos en mujeres ( 65 %), de acuerdo a la American Phisiological Society (APS).
La confirmación surge de un estudio prospectivo de 300 adultos, de la Universidad de Washington en Seattle, publicado en Annals of Internal Medicine, de junio de 2004, en el cual el índice de masa corporal y la cintura abdominal fueron buenos marcadores clínicos del riesgo de desarrollar hipertensión arterial. Por análisis multivariado, solo la grasa abdominal, medida por tomografía computada, fue predictora de hipertensión arterial.
Marzo 2005 - Revisado en Febrero 2009
